Antes de hablar de las mallas quirúrgicas y su revolución dentro de la cirugía, creo que es necesario hacer una pequeña introducción al uso que se les da, y a las soluciones que aportan a un tipo lesiones como son las hernias.

Las hernias son una exteriorización espontanea temporal o permanente de un órgano intraabdominal, un punto débil de la pared abdominal, dividiéndose en simples o reducibles y complicadas. Las simples o reducibles es una exteriorización de una víscera o parte de ella, que permanece libre en el saco hernario, generando tres tipos de constitución. Estos tipos pueden ser; uno; que la víscera herniada penetra en la pared abdominal, el segundo; puede ser de envoltura, esta se produce donde se alojan las vísceras prolapsadas y tegumentos externos que la recubren y de contenido producidas frecuentemente en epiplon, ilion, yeyuno, sigma, ciego, normalmente en adultos vs niños.

Las causas de esta patología puede ser por diferentes motivos, casuales, de origen congénito indudablemente en niños y en adultos producidas por un esfuerzo hiperpresión abdominal.

Hablando de los tipos, diremos que la hernia inguinal se abre paso por el conducto inguinal, la indirecta oblicua externa penetra por un orificio profundo del conducto inguinal permaneciendo en él o sale por un orificio superficial y la hernia directa interna es retroinguinal o posterior. No recorren el conducto inguinal. Se insinúan por la fosita media y sale, después de un trayecto directo, por el orificio superficial del canal.

Antes de comenzar con las mallas quirúrgicas, debemos decir que todas las hernias deben ser tratadas quirúrgicamente para evitar complicaciones. El objetivo de estas intervenciones no es otro que reintegrar a la cavidad abdominal la víscera herniada eliminando toda posibilidad de urgencia complicada.

Hace unos años la reparación de la hernia dependía de la habilidad del cirujano aplicando diferentes técnicas y realizándose con tejido natural. Entonces llego la REVOLUCIÓN a esta cirugía. Las mallas quirúrgicas son una prótesis de fácil colocación siguiendo tres sencillos pasos; posicionar, insertar y estabilizar.

Los Materiales protésicos hablamos de biológicos siendo; piel, aponeurosis, músculo, y si vamos a los sintéticos; hablamos de materiales y aleaciones: acero, titanio y aleaciones, aleaciones de cobalto, carbono, materiales abandonados en la actualidad. Entrando en los polímeros; polietileno, polipropileno, politetrafluoretileno expandido (e-PTFE) los mas utilizados actualmente ácido polivinílico, poliacetato, poliamida, polietileno tereftalato, ácido poliglicólico, ácido poliláctico, poliglactina 910.

Nombrando las características del biomaterial “ideal” decir que no tiene que modificarse con los fluidos, ser químicamente inerte, no provocar reacciones, no ser carcinogenético, no provocar alergias/hipersensibilidad, resistir deformaciones mecánicas, su fabricación es en la forma requerida y como no, ser esterilizables. En la siguiente imagen se puede ver las diferentes partes de una de las mallas.

Ya habíamos comentado que la colocación de la mallas son de gran facilidad, podemos decir que solo hacen falta tres pasos. Posicionar, sujetamos la malla por el asa central, se coloca sobre el defecto y a continuación se inserta con cuidado dentro del defecto, fijando con unos puntos de sutura sujetando todo con una malla de soporte. En la técnica de tapón de malla, igualmente son tres pasos, insertamos el tapón para la reparación directa de la hernia se asegura con puntos de sutura y por último también colocamos una malla superior como soporte.

Para cerrar este pequeño artículo sobre las hernias y la utilización de las mallas quirúrgicas, añadir que las técnicas e intervenciones realizadas con mallas son superiores a las anatómicas en duración, además hay un retorno a la vida cotidiana mucho mas rápido y lo más importante, que la aparición de una nueva hernia en la zona tratada tiene un porcentaje mucho menor con las mallas.