Llegan buenas noticias de nuestro país vecino Reino Unido. Investigadores de la Universidad de Newcastle han identificado el mecanismo que causa una acumulación de grasa en el hígado. Se trata de una enfermedad, comúnmente conocida en el ámbito sanitario como esteatosis hepática, generalmente benigna que se caracteriza por la acumulación de ácidos grasos y de triglicéridos en las células hepáticas.

Las personas con enfermedad hepática grasa no alcohólica (NAFLD) desarrollan exceso de grasa en el hígado aunque beban poco o nada de alcohol. La condición puede extenderse del hígado graso simple a la fibrosis y a la cirrosis, y puede conducir finalmente al cáncer del hígado.

Afortunadamente, estos investigadores tal y como detallan en el último ‘Nature Communications’, informan que las células senescentes o viejas en el hígado almacenan grasa excesiva porque las mitocondrias, las baterías de las células, se dañan y no pueden utilizar eficazmente la grasa como fuente de combustible, lo que desemboca en su almacenamiento.

Invertir el proceso

Los investigadores del Instituto de la Universidad de Newcastle para el Envejecimiento, Reino Unido, en colaboración con investigadores de la Clínica Mayo, EE.UU, y el Centro Médico Erasmus, en los Países Bajos, han aplicado enfoques farmacológicos y genéticos para matar las células senescentes en ratones, con el objetivo de disminuir la acumulación de grasa no deseada en el hígado y restaurar su  función hepática. Estas  células aceleran el envejecimiento porque han perdido su capacidad de dividirse y  ya no pueden contribuir al funcionamiento del organismo. Aunque el sistema inmunitario las elimina en parte, no puede con todas ellas y con la edad se acumulan en casi todos los órganos.

La Dra. Diana Jurk, directora del equipo, afirma: “Esta es la primera vez que tenemos una terapia eficaz para la enfermedad hepática grasa. Nuestro descubrimiento muestra que mediante este nuevo método se puede matar a las células senescentes. Es posible que tengamos un impacto significativo en el tratamiento de esta enfermedad muy común que amenaza la vida de muchas personas”.

“Aunque se trata de un trabajo en ratones, esperamos que en un futuro cercano podamos probar estos resultados en humanos”, asevera la especialista.

Cerca de un 34% de la población adulta y un 10% de los niños de entre 2 y 19 años tiene lo que se conoce como ‘hígado graso’, un trastorno ligado a la diabetes.

En un principio, se pensaba que este trastorno sólo podía ser consecuencia de un consumo excesivo de alcohol. Sin embargo, en la década de los 80 se demostró que también podía aparecer en personas abstemias. Nos congratula saber que hay pasos en buena dirección para su tratamiento eficaz.